El ictus es una de las principales causas de discapacidad en adultos. Muchas personas que han sufrido un accidente cerebrovascular presentan secuelas motoras que afectan a la movilidad, el equilibrio y la autonomía en su vida diaria.
En este contexto, los productos de apoyo y las órtesis para pacientes tras sufrir un ictus juegan un papel fundamental en el proceso de rehabilitación. Estos dispositivos ayudan a estabilizar las articulaciones, mejorar el patrón de marcha y prevenir deformidades derivadas de la debilidad muscular.
En este nuevo artículo de Ortoweb Medical, explicamos qué es un ictus, cuáles son sus principales secuelas motoras y qué ortesis pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes tras un ictus.
¿Qué es un ictus y cómo afecta a la movilidad?
Un ictus, también conocido como accidente cerebrovascular, se produce cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe o cuando se rompe un vaso sanguíneo cerebral. Esto provoca daño en las neuronas y puede generar diversas secuelas neurológicas. Dependiendo de la zona del cerebro afectada, las consecuencias pueden variar. Sin embargo, los problemas motores son una de las secuelas más frecuentes tras un ictus. Entre las alteraciones más habituales encontramos:
Hemiplejia o hemiparesia
La hemiplejia es la parálisis de un lado del cuerpo, mientras que la hemiparesia se refiere a una debilidad parcial en ese mismo lado. Esto puede afectar al brazo, a la pierna o a ambos, dificultando actividades cotidianas como caminar, vestirse, manipular objetos o mantener el equilibrio.
Espasticidad muscular
Tras un ictus es frecuente que aparezca espasticidad, un aumento del tono muscular que provoca rigidez y limitación en el movimiento. Esta rigidez puede generar dolor, dificultad para mover las articulaciones y posturas anómalas.
Alteraciones en la marcha
Muchos pacientes presentan dificultades para caminar debido a la debilidad muscular o a la falta de control motor, lo que provoca un pie caído o pie equino que impide levantar la punta del pie al caminar.
Otra alteración de la marcha que puede ocurrir tras un ictus es un Genu Recurvatum, que produce una hiperextensión de la rodilla durante la marcha y pérdida de equilibrio lo que conlleva un mayor riesgo de caídas.
Afectación de miembro superior
Es muy habitual la afectación del brazo, el cual suele perder fuerza y control muscular, lo que puede provocar fuertes dolores en el hombro, una subluxación de la articulación o incluso adoptar posiciones incorrectas de muñeca y dedos. Por este motivo, muchos pacientes necesitan dispositivos de soporte que ayuden a mantener una postura funcional de las extremidades.
La importancia de las órtesis y productos de apoyo tras un ictus
Las órtesis ortopédicas son dispositivos externos diseñados para sujetar, alinear o mejorar la función de una parte del cuerpo afectada por una lesión o enfermedad. En pacientes con daño neurológico, y sobre todo tras un ictus, estos dispositivos cumplen varias funciones importantes que ayudarán muy mucho al paciente en su vida diaria. Las ortesis para pacientes tras un ictus contribuyen a:
- mejorar la estabilidad articular
- facilitar la marcha
- prevenir deformidades
- reducir el dolor
- aumentar la seguridad al caminar
- favorecer la autonomía en las actividades diarias
A continuación, desde Ortoweb Medical, os pasamos a explicar un poquito las ortesis o productos de apoyo que pueden resultar especialmente útiles para personas que han sufrido un ictus y en qué les pueden ayudar.
Soporte de hombro con cincha de brazo y antebrazo
Tras un ictus es habitual que el brazo afectado pierda tono muscular debido a la debilidad o parálisis del miembro superior. Esta pérdida de control provoca que el peso del brazo tire hacia abajo de la articulación del hombro, lo que puede originar una subluxación del hombro. Como consecuencia, el paciente puede presentar dolor, inflamación y dificultad para mantener el brazo en una posición adecuada.
El soporte de hombro con cincha de brazo y antebrazo está diseñado para proporcionar sujeción al miembro superior y ayudar a mantener la correcta alineación de la articulación del hombro. Gracias a este sistema de soporte, el brazo se mantiene sujeto y protegido, evitando que quede colgando sin control.
El uso de esta ortesis tras un ictus aporta diversos beneficios al paciente. Por un lado, contribuye a reducir el dolor y la tensión en la articulación del hombro, ya que disminuye la carga que soportan los músculos y ligamentos. Además, ayuda a prevenir o reducir la subluxación, favoreciendo una posición más estable del brazo. También mejora la comodidad del paciente durante las actividades diarias y facilita la participación en las sesiones de rehabilitación, ya que el miembro superior se mantiene en una posición más funcional.
Férula palmar de mano y pulgar
Las alteraciones en la mano representan una de las secuelas más limitantes tras un ictus. La espasticidad muscular y la falta de control motor pueden provocar posturas incorrectas de la muñeca, los dedos o el pulgar. Con el tiempo, estas posiciones anómalas pueden derivar en rigideces articulares, contracturas musculares y deformidades que dificultan la recuperación funcional de la mano.
La férula palmar funcional es un ejemplo de ortesis para pacientes tras un ictus que está diseñada para mantener la mano en una posición anatómicamente adecuada, alineando la muñeca y los dedos y evitando posturas incorrectas. De esta manera se favorece un posicionamiento más adecuado de la mano durante el reposo y durante las sesiones de rehabilitación.
Entre los beneficios que proporciona al paciente destaca la prevención de deformidades y contracturas musculares, ya que mantiene las articulaciones en una posición correcta. También ayuda a reducir la rigidez y mejorar la postura de la mano, lo que facilita el trabajo de recuperación funcional. Además, al mantener una alineación adecuada de muñeca y dedos, contribuye a favorecer la movilidad y mejorar la eficacia de las terapias de rehabilitación.
Este modelo incorpora una estructura con alma de aluminio moldeable, lo que permite adaptarlo a las características y necesidades de cada paciente. Gracias a ello, el profesional sanitario puede ajustar la férula de forma progresiva conforme avanza la recuperación.
Rodillera para Genu Recurvatum leve
El Genu Recurvatum es una alteración caracterizada por una hiperextensión excesiva de la rodilla durante la marcha. Este problema aparece con frecuencia en pacientes con daño neurológico, como ocurre tras un ictus, cuando los músculos encargados de estabilizar la rodilla no funcionan correctamente. Debido a esta debilidad muscular, la rodilla puede extenderse más de lo normal al apoyar el peso del cuerpo, lo que genera inestabilidad, dolor y un mayor riesgo de lesiones articulares. Además, esta alteración puede afectar negativamente al patrón de marcha del paciente.
La rodillera para Genu Recurvatum leve está diseñada para limitar esta hiperextensión y proporcionar mayor estabilidad durante la marcha. Al controlar el movimiento excesivo de la rodilla, el dispositivo ayuda a mantener una posición más segura y fisiológica de la articulación.
Entre los beneficios que ofrece al paciente destaca la mejora de la estabilidad al caminar, lo que reduce el riesgo de caídas y aumenta la seguridad durante la deambulación. También contribuye a proteger la articulación de la rodilla frente a sobrecargas y lesiones, disminuyendo el dolor asociado a la hiperextensión. Además, favorece un patrón de marcha más controlado y eficiente, lo que puede facilitar la movilidad y mejorar la confianza del paciente al desplazarse.
Órtesis antiequino Boxia
El pie caído es una de las alteraciones más comunes en personas que han sufrido un ictus. Se produce cuando existe debilidad en los músculos que permiten levantar la punta del pie, lo que impide realizar correctamente la dorsiflexión del tobillo durante la marcha. Como consecuencia, el paciente tiene dificultades para elevar el antepié al caminar, lo que provoca que la punta del pie roce el suelo. Esta situación aumenta el riesgo de tropiezos y caídas, además de provocar un patrón de marcha alterado.
La órtesis antiequino Boxia está diseñada para ayudar a elevar el antepié durante la fase de balanceo de la marcha, facilitando así el movimiento del pie. Su sistema permite mejorar la posición del tobillo sin limitar en exceso la movilidad. El uso de esta órtesis tras un ictus proporciona diversos beneficios al paciente. En primer lugar, reduce el riesgo de tropiezos y caídas, ya que facilita que el pie se eleve correctamente durante el paso. También ayuda a mejorar el patrón de marcha, permitiendo un movimiento más natural y eficiente. Además, contribuye a aumentar la seguridad y la autonomía del paciente al caminar, lo que puede mejorar su confianza en las actividades de la vida diaria.
Órtesis antiequino dinámica Boxia Plus
El Boxia Plus es una versión más avanzada de las órtesis antiequino tradicionales. Está diseñada para ofrecer un mayor control dinámico del tobillo durante la marcha, ayudando a mejorar la estabilidad y el movimiento del pie. Este tipo de órtesis para pacientes tras un ictus no solo eleva el antepié, sino que también contribuye a mantener una posición adecuada del tobillo durante todo el ciclo de la marcha. Gracias a su sistema dinámico, permite un movimiento más natural del pie mientras proporciona el soporte necesario.
Entre los beneficios que aporta al paciente destaca la mejora de la estabilidad y el control del tobillo durante la marcha, lo que facilita un desplazamiento más seguro. También ayuda a reducir el riesgo de tropiezos y caídas, al favorecer la elevación adecuada del pie. Además, contribuye a mejorar el patrón de marcha y la eficiencia del movimiento, lo que puede disminuir el esfuerzo al caminar y favorecer una mayor independencia en las actividades diarias.
En definitiva, la recuperación después de un ictus suele ser un proceso largo que requiere un abordaje multidisciplinar en el que participan distintos profesionales sanitarios, como fisioterapeutas, médicos rehabilitadores y terapeutas ocupacionales. Cada uno de ellos interviene desde su área de especialización para mejorar la movilidad, la funcionalidad y la autonomía del paciente.
En este proceso de rehabilitación, las ortesis para pacientes tras un ictus desempeñan un papel fundamental. Estos dispositivos permiten compensar las limitaciones motoras que aparecen tras el daño neurológico, proporcionando soporte a las articulaciones y ayudando a mantener una correcta alineación corporal. Gracias a ello, pueden contribuir a mejorar la movilidad del paciente, aumentar la estabilidad durante la marcha y prevenir posibles deformidades musculoesqueléticas derivadas de posturas incorrectas o falta de movimiento. Además, el uso adecuado de estas ayudas técnicas puede favorecer una mayor independencia en las actividades de la vida diaria, permitiendo que la persona afectada recupere progresivamente su autonomía y mejore su calidad de vida.
Por este motivo, la elección del dispositivo más adecuado debe realizarse siempre con el asesoramiento de profesionales especializados en ortopedia y rehabilitación neurológica, quienes valorarán las necesidades específicas de cada paciente y recomendarán la solución más apropiada para su situación.
En Ortoweb Medical disponemos de diferentes soluciones ortopédicas diseñadas para apoyar el proceso de recuperación de las personas que han sufrido un ictus. Estos productos están orientados a mejorar la funcionalidad, aumentar la seguridad durante el movimiento y contribuir al bienestar general del paciente durante su proceso de rehabilitación.
Si necesitas que te ayudemos puedes escribirnos un correo a consultas@ortoweb.com, llamarnos al 976 900 902, o acudir a nuestras instalaciones de la calle Fray Luis Amigó nº 2 de Zaragoza, donde estaremos encantados de ayudarte en todo lo que necesites.
Un saludo
Ana María Lambán Azcona
Técnico ortopédico






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